UN BRINDIS POR LA SOSTENIBILIDAD.

Marketing

Quería denominar esta sección del blog #siyofueraCMO, es decir, que fuese una interpretación abstracta, subjetiva y simplificada de algunas de las cuestiones que me plantearía si yo fuese el responsable del marketing de una marca determinada. Así que nada de lo que pone aquí está basado en hechos reales, ni tiene más credibilidad de la que tú le des.

Comenzamos, la marca invitada de hoy es Estrella Damm, es el principal activo de Damm, compañía de bebidas y alimentación fundada en Barcelona en 1876 por August Kuentzmann Damm.

Comenzaron a comercializar la cerveza como “Strasburger Bier”, aunque el símbolo, una estrella roja de cinco puntas, sería lo que la popularizó, hasta el punto que la gente se refería a ella como “la de la estrella” o “la estrella”. En 1939 desapareció la estrella roja de los envases, pasando a ser de color dorado. La propia cerveza pasó a denominarse “Estrella Dorada”.

En 1991 la cerveza dejó de denominarse “Estrella Dorada” para ser “Estrella Damm”, recuperando el rojo de la estrella original para convertirlo en el color corporativo de la marca. Desde entonces, la marca no ha dejado de crecer y expandirse por todo el mundo, aunque siempre posicionada como “la cerveza del Mediterráneo”.

Hasta aquí el análisis general. Hablando en términos de marketing, esta cerveza se ha hecho famosa la última década utilizando el concepto «Mediterraneamente» y poniendo en circulación vistosas campañas con la alegría, la música y la diversión como protagonistas, siempre con el mar y la costa mediterránea como escenario predilecto.

Aquí puedes ver ´Formentera´, el primer gran éxito veraniego, hace ahora 10 años:

Y aquí la última entrega de esta serie estival, rodada también en Formentera, el verano pasado (enlazo el tráiler pero puedes ver la versión completa -12 minutos- aquí)

Las campañas estivales tienen también su contrapunto con spots en los que prevalece el mensaje sobre la producción, como por ejemplo este lanzado en marzo con Alberto Chicote y Anna Castillo. El planteamiento es muy creativo, con la receta original de Estrella Damm como argumento.

Y a partir de aquí, la marca da un giro de 180º y entra directamente en el área de la sostenibilidad, con una campaña que escenifica su compromiso medioambiental sin dejar de lado el concepto que está promoviendo los últimos años: Mediterráneamente.

La campaña es surge de la creatividad de Oriol Villar y la realización es de Nacho Gayá.

El lanzamiento se produce en dos etapas. En la primera, protagonizada por la bailarina canadiense Claire Friesen, el spot muestra la degradación del medio marino, con una música y un mensaje conmovedor en defensa de la naturaleza.

En la segunda entrega, vemos como a pesar de la gravedad del problema, hay personas y colectivos que están trabajando y dedicando su vida buscando soluciones, intentando evitar el desastre ecológico.

El resultado de la campaña lo desconocemos en términos de ventas, no sabemos si la gente está tomando más cerveza al emocionarse viendo los anuncios pero es innegable que esta publicidad está hecha cuidando todos los detalles, con una realización exquisita, cediendo el protagonismo a quien ahora mismo no lo tiene, y poniendo de relieve un problema que todavía es invisible para gran parte de la sociedad: el mar no se está muriendo, lo estamos matando nosotros con nuestro modo de vida.

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