VOLANDO VOY

RedBull te da alas.

Sabemos que la imaginación tiene alas. Por eso nos encanta dejar que vuele.

Igual que los sueños, que también acostumbran a volar alto con su piloto automático.

La publicidad de esta bebida energética lleva más de tres décadas transmitiendo la idea de que las alas son gratis, y que puedes volar cuando te apetezca, sin esfuerzo y sin permiso para despegar.

Con un par de latas verás tu vida desde arriba, sin ningún esfuerzo y te sentirás más cerca del cielo.

No habla del descenso, ni del aterrizaje de emergencia que necesitarás al regresar.

Tampoco habla del inconveniente de despegar sin tener un plan de vuelo.

Y obvia por completo los riesgos de volar sin licencia, sin experiencia y sin motor.

Así que la conclusión es evidente: vuela con moderación, es tu responsabilidad.