BUSCANDO VOY.

Bueno, no voy a ser yo quien descubra la capacidad que demuestran los algoritmos a la hora de mostrar resultados al concepto que estoy buscando.

Ellos se mueven en un entorno inteligente, respirando el ambiente con el aire acondicionado por el big data y apoyándose en las analíticas del comportamiento del que busca.

Aquí no hace falta intuición. Solo datos cualitativos almacenados y compartidos por los maravillosos servidores que la compañía pone a nuestra disposición. Por eso es tan emocionante buscar algo en internet, y tan decepcionante encontrarte con algunos resultados.

La fiabilidad técnica está garantizada.

Veré primero a los que pagan por ser vistos, algo que, desde mi punto de vista, debería estar mal visto pero todos aceptamos como algo inevitable.

Después tendré acceso a los que encajan mejor con mi perfil sociodemográfico, mis aficiones y mi comportamiento digital. En este punto hay que indicar que el buscador me conoce perfectamente y sabe cuáles son los sesgos de mi personalidad y las debilidades de mi tarjeta de crédito.

Y por último, alejados de la realidad de la primera pantalla, escondidos entre la multitud, están los que realmente podrían interesarme, a los que difícilmente llegaré, agotado por el esfuerzo.

El buscador se dedica a buscar, obviamente. Y esto es algo que hace realmente bien. Otra cuestión es que yo encuentre lo que busco. Pero ese ya es su problema (es el mío).

#ydelasbuenas #buscador #google #internet #algoritmos #bigdata #copy #creatividad #felicidad #felicidades #redessociales #educación #marketing #personalbranding #marcapersonal #motivación #optimismo #dibus

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *